Ataviada con un delicado ajuar de la firma Pronovias, Dominique Marinakys Fernández y su prometido, Héctor Daniel Murillo Fernández, se encontraron en el altar de la Iglesia María Reina del Mundo para celebrar la unión de sus vidas en sagrado matrimonio.
La ceremonia eclesiástica fue oficiada por el padre Fausto Leonardo Henríquez, quien durante su mensaje invitó a los novios a construir una vida basada en el respeto, la paciencia, el amor y el apoyo mutuo.
Las alegres melodías interpretadas por el coro de la iglesia Bel Canto dieron a la ceremonia un toque solemne y especial, mientras los padres de los novios —Héctor Fernández y Kethe Karow de Fernández, junto a Constantino Marinakys y Julissa Fernández— contemplaban con emoción la unión de sus hijos.
La iglesia fue decorada con grandes macetas en tonos arena y masivos arreglos de áster blancos, en una boda organizada por Susana Prieto. El cortejo estuvo integrado por familiares y amistades cercanas de la pareja.
Luego de ser declarados marido y mujer, los recién casados y sus invitados se trasladaron al Copantl Hotel & Convention Center, donde celebraron su felicidad durante una noche llena de magia y alegría.