Durante esa celebración se rindió tributo al famoso Tío Sam así como a las ciudades de Filadelfia, Memphis y San Francisco, a las que los invitados se transportaron a través de su música y gastronomía.
Justo antes del mediodía, los invitados llegaron a los amplios jardines de la casa, donde se reunieron para festejar además los 200 años del legendario Tío Sam.
Las banderas de los 50 estados norteamericanos ondeaban al ritmo de canciones propias de la nación anfitriona, ejecutadas por la Banda de los Supremos Poderes. La celebración comenzó oficialmente con la entonación de los himnos de ambos países, interpretados por Ivick Reconco y Chanda Zirkelbach. Luego, la embajadora ofreció un emotivo discurso en el que hizo énfasis en que "Honduras y Estados Unidos han disfrutado de una larga y estrecha relación".
Uno de los momentos culminantes de la fiesta fue la puesta en escena de The Commander Cody Band,
que interpretó sus temas de rock & roll y música tradicional estadounidense.