Los embajadores de España, Luis y Luisa Belzuz de los Ríos, fueron anfitriones de una doble celebración: la Fiesta Nacional y el Día de la Hispanidad. Y para festejarlo convocaron a sus homólogos diplomáticos, funcionarios del gobierno y amigos.
El punto de encuentro fue el hotel InterContinental, donde la Orquesta de Cámara de la Filarmónica ejecutó los himnos nacionales de ambos países. Durante su intervención, el presidente Porfirio Lobo Sosa destacó los lazos de cooperación que unen a las dos naciones.
Por su parte, el embajador recordó la importancia de esta fiesta, que coincide con la celebración de la patrona de su país, la virgen del Pilar y que se proyecta en América como el Día de la Hispanidad.
Los 30 hondureños que han hecho de España su segunda patria y los 4 mil españoles residentes en Honduras, recibieron un caluroso saludo de parte del presidente Lobo Sosa y del embajador Belzuz de los Ríos, quienes luego de protagonizar el brindis de honor compartieron un elegante coctel con decenas de invitados.