Cada habitación infantil cuenta una historia, pero para Ana Laura cada proyecto representa mucho más: es un sueño hecho realidad. Arquitecta de profesión y apasionada del diseño, fue la maternidad la que despertó una nueva visión sobre la importancia de crear espacios pensados especialmente para la infancia.
Al diseñar la habitación de su primer hijo descubrió un universo de decisiones que iban mucho más allá de la estética. La elección de la cuna, los materiales más seguros, los colores adecuados y cada detalle funcional se convirtieron en un proceso de investigación que transformó por completo su manera de entender el diseño.
Con la llegada de su segundo bebé, toda esa experiencia adquirida se convirtió en confianza. Ya no solo sabía qué funcionaba mejor, sino que podía proyectar cada espacio con mayor seguridad, integrando soluciones prácticas para la vida cotidiana sin perder de vista la belleza y la calidez que un ambiente infantil necesita.
Fue entonces cuando comprendió que podía unir su experiencia como madre con su formación profesional para ofrecer algo verdaderamente especializado. Así nació Arquetto Kids, una propuesta que combina arquitectura, diseño interior y creatividad para desarrollar espacios funcionales, seguros y llenos de imaginación.
Cada proyecto está concebido para estimular el desarrollo, el juego y la curiosidad de los niños, al mismo tiempo que facilita la rutina de madres, padres y cuidadores. Para Ana Laura, cada habitación debe responder a las necesidades particulares de cada familia, convirtiéndose en un entorno que evoluciona junto con quienes lo habitan.
“Para mí, diseñar para la infancia significa crear espacios con propósito, donde la creatividad, la belleza y la funcionalidad encuentran un equilibrio perfecto”, afirma. Esa filosofía es la esencia de Arquetto Kids: transformar habitaciones en escenarios donde los niños puedan crecer, imaginar y construir sus primeros recuerdos.
Estilo: ¿Qué aspectos considera fundamentales al momento de diseñar un cuarto o playroom para un niño?
Ana Laura: Se debe ser flexible para adaptarse al crecimiento y desarrollo del niño, acompañándolo en cada etapa, sin perder de vista una estética atemporal que aporte personalidad, calidez y encanto, logrando ambientes que sigan siendo especiales y vigentes con el paso de los años.
¿Cómo logra equilibrar la estética con la funcionalidad y la seguridad en cada proyecto?
Ana Laura: Diseñar para la infancia implica comprender cómo los niños perciben el mundo: con curiosidad, imaginación y un aprendizaje constante a través del juego. Por eso, cada elemento del espacio debe combinar seguridad, funcionalidad y autonomía, incorporando soluciones como mobiliario adaptable, esquinas seguras y objetos al alcance de los pequeños para acompañar su desarrollo.
Estilo: ¿Qué tendencias en diseño de interiores infantiles están marcando este 2026?
Ana Laura: Hablando precisamente de atemporalidad, una tendencia que me gusta mucho es el uso de molduras para crear recuadros y composiciones en las paredes. Es un recurso que tiene sus raíces en la época y cultura barroca francesa, pero que hoy se ha adaptado a todo tipo de estilos y espacios.
Actualmente podemos combinarlas con murales, papel tapiz, colores más audaces y temáticas menos literales, utilizando conceptos más abstractos y sobrios.
También estamos viendo una fuerte inspiración en la naturaleza, por ejemplo, a través de elementos como árboles y formas orgánicas. Y cada vez se integran más elementos que incentivan la actividad física y el movimiento dentro de los espacios infantiles, como columpios, barras, rocas de escalada y toboganes interiores.
Estilo: ¿Qué tan importante es involucrar a los niños y a los padres durante el proceso creativo?
Ana Laura: Es fundamental. De hecho, creo que es uno de los cimientos de toda la experiencia, porque al final son ellos quienes van a habitar y disfrutar ese espacio durante muchos años.
Me encanta ver la emoción de los niños cuando me cuentan qué les gusta hacer, cuáles son sus colores o temáticas favoritas y cómo se imaginan su habitación terminada. Es increíble ver cómo, desde su propia imaginación, empiezan a construir el espacio antes de que nosotros lo hagamos realidad.
La opinión de los padres es igualmente importante, porque ellos son quienes mejor conocen a sus hijos.
Estilo: Además de dormitorios, también diseña clínicas y otros espacios infantiles. ¿Qué desafíos presenta cada tipo de proyecto?
Ana Laura: Antes de diseñar un proyecto comercial, ya sea una clínica, una escuela o una cafetería, el proceso comienza por comprender a fondo la identidad y la filosofía de la marca o del profesional. Cada espacio debe reflejar su esencia y comunicarla de forma coherente desde el primer momento.
A diferencia de un proyecto residencial, aquí el reto es crear una experiencia que conecte con muchas personas. Por eso, la apuesta siempre es diseñar espacios auténticos, con detalles inesperados y memorables que transmitan la personalidad de la marca y permanezcan en la memoria de quienes los visitan.
Estilo: ¿Cuáles son los colores, materiales y elementos que recomienda para crear ambientes que estimulen el desarrollo y la creatividad de los niños?
Ana Laura: Esto siempre va a depender del propósito específico de cada espacio. En cuanto a los colores, creo que es importante encontrar un equilibrio entre la diversión y la audacia propias de la infancia, sin llegar a saturar el ambiente de colores o texturas.
El lenguaje visual de un espacio debe ser claro. Debe tener una intención y una jerarquía. No todo puede competir por llamar la atención al mismo tiempo; es importante saber qué queremos destacar y cómo lograr una armonía entre colores, formas y texturas.
En cuanto a los materiales, me gusta pensar en los sentidos: el tacto, la vista y el olfato, sin dejar de lado la practicidad y la calidad. En espacios infantiles es especialmente importante elegir materiales que puedan soportar un uso constante, que sean fáciles de limpiar y que mantengan su durabilidad a largo plazo.
¿Hay algún proyecto de Arquetto Kids que haya significado un reto especial o que recuerde con mucho cariño? ¿Por qué?
Ana Laura: Definitivamente, los cuartos de mis hijos. Son proyectos muy especiales porque puedo vivir y revivir de primera mano todo el proceso y la experiencia de cada etapa. Tenemos pequeños rituales en cada uno de sus espacios y es muy satisfactorio ver cómo ellos se apropian de sus rincones y disfrutan de cada lugar al que tienen acceso.
Creo firmemente que los espacios deben unir a las familias e invitarlas a una interacción genuina. No importa el tamaño de un espacio: siempre debería permitirnos expresarnos con libertad y, como padres y cuidadores, ayudarnos a entrar más fácilmente en el mundo de nuestros hijos.
Recuerdo con mucho cariño esta etapa porque puedo empatizar profundamente con otros padres. Entiendo ese sentido de protección y ese deseo de darles lo mejor a nuestros hijos dentro de nuestras posibilidades.
Los dos cuartos de mis hijos los diseñé durante la última etapa de mis embarazos, y recuerdo tanto el sacrificio físico y emocional como el amor con el que, junto a mi familia, fuimos creando cada uno de esos espacios.
Como emprendedora hondureña, ¿qué ha sido lo más gratificante y lo más desafiante de construir una marca especializada en este nicho?
Lo más gratificante es ver los resultados tangibles de nuestro trabajo y saber que podemos tener una influencia positiva en la vida de las familias. Eso es lo que llena de propósito a mi marca.
También me encanta poder crear productos prácticos, originales y accesibles que puedan llegar a diferentes hogares: murales colgables, cocinas de lodo, pizarras plegables, buzones personales y otros elementos pensados para hacer más especiales los espacios infantiles.
Por otro lado, ha sido desafiante abrirme paso en un nicho que todavía es relativamente nuevo y poco explorado. En muchos sentidos, ha sido como abrir una brecha prácticamente desde cero y ayudar a que el diseño especializado para la infancia empiece a formar parte de nuestra cultura familiar de una manera más intencional.
¿Qué consejo les daría a los padres que desean transformar el espacio de sus hijos sin necesidad de hacer una gran inversión?
Les recomendaría priorizar la calidad y la funcionalidad a largo plazo de cada elemento que compren. No dejarse llevar únicamente por las tendencias comerciales, sino pensar primero en qué es realmente útil y aplicable para su propia familia.
También recomiendo planificar la transformación del espacio por etapas. No es necesario hacerlo todo de una sola vez.
Y si el presupuesto es limitado, siempre existen opciones prácticas y accesibles. Uno de los productos que más me gusta desarrollar son los murales colgables, que permiten personalizar un espacio a través de grandes piezas que pueden colocarse en una pared como si fueran obras de arte, sin necesidad de realizar una intervención mayor.
¿Qué significo participar en Girl Boss?
Participar en Girl Boss ha significado mucho más que un impulso para mi crecimiento profesional; ha sido una experiencia profundamente transformadora en lo personal. Me permitió conectar con mujeres que, al igual que yo, enfrentan desafíos cada día, pero que eligen seguir adelante con valentía, creatividad y perseverancia.
Este espacio me recordó que no estamos solas, que es posible construir redes de apoyo genuinas y que las personas que encontramos en el camino pueden convertirse en aliadas para crecer juntas.
Girl Boss ha sido esa catapulta que necesitaba para creer aún más en mí, fortalecer la confianza en mi negocio y en mi marca, y reconocer el potencial que siempre ha estado ahí. Hoy me siento más segura de lo que soy, de lo que puedo aportar y del camino que estoy construyendo
Un poco más sobre mi...
Mi nombre es Ana Laura Otero. Además de ser arquitecta, soy artista visual. La integración de estas dos grandes pasiones me permitió encontrar un propósito y una satisfacción inmensa dentro de mi desarrollo profesional.
Soy una apasionada de la psicología y la programación neurolingüística, y constantemente escucho podcasts sobre salud mental, crecimiento personal y desarrollo empresarial. De hecho, ya se ha convertido en un hábito escuchar este tipo de contenido mientras realizo la parte más administrativa o de computadora de mi trabajo.
Estudié Arquitectura en la UNAH y mi formación como artista ha sido un poco más natural y empírica. Tuve la oportunidad de desarrollarme especialmente a través de la docencia: fui maestra en un reconocido estudio de arte para niños de la ciudad y también impartí clases de arte en la universidad.
En mi tiempo libre me gusta leer, pintar y ver una buena película o serie junto a mi amado esposo. Disfruto especialmente aquellas historias impredecibles, con giros inesperados o con grandes reflexiones filosóficas. Me encanta el arte en general, la fotografía y el canto. En casa también procuro crear un ambiente muy artístico para mis hijos.