La presentación oficial del Príncipe George de Cambridge fue un momento emotivo por muchos motivos. Porque el mundo entero conocía al precioso hijo de sus queridos y admirados Duques de Cambridge; porque los recién estrenados papás, estremecidos aún por la experiencia de la paternidad, se vieron superados por la emoción de ver a tanta gente esperándoles en la maternidad del hospital St Mary, y porque durante unos breves instantes fuimos testigos de su cariño en la intimidad.
Y es que el instante, conmovedor y tierno de por sí, fue si cabe más dulce cuando el nuevo papá, feliz y agradecido a la nación por sus muestras de afecto, se dirigió con un inesperado apelativo cariñoso a su esposa: nada de darling o baby… La llamó "poppet" -un 'cariño', que diríamos nosotros, pero más refinado y habitualmente más utilizado para dirigirse a un niño o a un paciente, que entre marido y mujer.
El Duque de Cambridge, que estuvo de principio a fin de su comparecencia muy pendiente de su esposa, a la que guiaba con ternura con su mano en la espalda de ella, a la altura de la cintura, le dijo cariñosamente: 'Vamos, cariño. Vamos a Hablar con Peter' (un periodista de la BBC con el que mantienen una relación de amistad).
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