Después del último suspiro, el primer libro de la doctora Karla Bueso Asfura, nace de una de las experiencias más profundas y transformadoras de su vida, la partida de su madre, ocurrida apenas dos días después de celebrar su cumpleaños. A través de sus páginas, la autora comparte un testimonio íntimo sobre el duelo, la aceptación y el amor que permanece más allá de la ausencia.
Motivada por el deseo de acompañar a quienes atraviesan la pérdida de un ser querido, Karla decidió convertir su experiencia personal en un mensaje de esperanza. “Cuando vi lo bien que me sentí al ver a mi mamá partir con una sonrisa y una tranquilidad en su rostro, como diciendo ‘misión cumplida’, pensé que debía compartir mi experiencia con quien lo necesite”, expresó la doctora.
Más que un libro sobre la despedida, Después del último suspiro es una invitación a encontrar consuelo, comprender el proceso del duelo y honrar la memoria de quienes dejan una huella imborrable en nuestras vidas.
¿Qué fue lo más difícil de escribir desde un dolor tan personal?
Volver a revivir cada momento, cada imagen, cada palabra, cada sensación que no se anulan solo se disimulam.
¿Cómo cambió tu forma de entender el amor después de perder a tu madre?
Entendí que es algo que no se puede superar, solo se aprende a vivir sin su presencia y también supe que era la única persona que nadie podía suplantar, y que la contención que da una madre no se vuelve a sentir nunca más con nadie.
¿Hubo algún recuerdo específico que marcó el inicio de este proyecto?
Ella es, fue y será el mejor recuerdo y quise dejarlo y hacerlo memorable.
¿Qué significa para ti “liberar con amor”?
Dejar ir sin ser egoísta, pensando en el ser que amas, más que en ti mismo, retenemos por egoísmo y miedo a perder esa presencia.
¿Qué aprendiste del duelo que nunca imaginaste antes de vivirlo?
Hasta que te toca puedes entender el de los demás, jamás se puede sentir verdaderamente hasta que te pasa, incluso te vuelves más empático.
¿Cómo lograste transformar el dolor en un mensaje de esperanza?
Porque estoy acostumbrada a sacar un aprendizaje de todo lo que me sucede y esa fue mi forma de hacer la catarsis y recordarla de manera memorable.
¿Crees que escribir el libro también fue parte de tu sanación?
Por supuesto y más que es un homenaje a Ella.
¿Qué quisieras que las personas comprendieran sobre el desapego?
Que nada nos pertenece y estamos de paso por este mundo, que debemos vivir cada día como que fuera el último.
¿Cómo se mantiene vivo un vínculo después de la muerte?
En mi caso yo tengo percepción extrasensorial, que también tienes que tener mucho más respeto en su proceso, pero el vínculo no muere mientras los recuerdas con amor y alegría, muere un cuerpo no el alma esa trasciende y sigue su proceso en otro lado.
Sobre el impacto emocional del libro ¿Qué reacción de un lector te ha conmovido más?
Más que conmoverme es la gratificación de saber que van a soltar sin apego a sus familiares sabiendo y pensando más en los que parten que en los que quedamos.
¿Qué parte del libro crees que toca más profundamente a quienes han perdido a alguien
La parte de ver que aún en un hospital nunca dejó de ser mamá, pensado más en mi comodidad y bienestar que de ella misma.
¿Qué esperas que una persona sienta al terminar de leerlo?
Esperanza de que no todo termina con la muerte.
¿Qué legado de tu madre vive más fuerte en ti hoy?
Su fuerza, perseverancia y ejemplo.
Si pudieras dedicarle una sola frase después de publicar el libro, ¿cuál sería?
Gracias infinitas, por enseñarme a ser fuerte, hacerme sentir valiosa y admirada.
¿Qué crees que tu mamá pensaría al ver este homenaje convertido en libro?
Estaría más orgullosa de mi, no por el homenaje hacia ella, sino por mi determinación y certeza al escribirlo.
¿Cuál fue la enseñanza más grande que ella te dejó?
No me dejó nada porque todas sus enseñanzas no se fueron, viven en mi siempre.
¿Cómo aprendiste a vivir con la ausencia sin sentir que dejabas atrás el amor?
El amor no se deja solo cambia de forma y espacio.
¿Qué significa para ti el “último suspiro” ahora?
El inicio a un nuevo estado y forma diferente de existencia.
¿Crees que el duelo transforma la identidad de una persona?
Si lo integras y no te sumerges en el, sí y mucho, te enseña a apreciar más la vida y a tratar de ser mejor persona sabiendo que no nos llevamos nada, y solo dejamos la sensación que hicimos sentir a los que alguna vez nos conocieron.
¿Qué consejo le darías a alguien que acaba de perder a un ser querido?
Que lo suelte que no lo retenga pidiéndole que no se vaya que se quede, porque ya cumplió su propósito y su misión de vida, independientemente de la forma en que deja su cuerpo, el juego terminó.
¿Hubo momentos en los que pensaste no terminar el libro?
No mi propósito era honrarla y ayudar a otros a amar y honrar a la que alguna vez te ayudó a nacer, ayudarla a partir así como lo hacen ella con fuerza, dolor y amor.
¿Qué parte escribiste entre lágrimas?
Todo. El libro me sirvió de catarsis, hablé, y lloré todo lo que no hice frente a ella y previo a su deceso.
¿Cómo supiste que ya estabas lista para compartir algo tan íntimo públicamente?
No lo supe, lo sentí. Este año se cumplen 5 años de haber partido y justo dos días después de mi cumpleaños el 2 de noviembre, hasta su salida fue triunfal y para mí un homenaje de ser escogida para acompañarla dos días después que ella me dio la vida, yo le ayude a dejar la suya.
¿Cómo escogiste ese nombre?
Porque después del último suspiro pensamos que ahí acaba todo, y ante la muerte queremos retener y tenemos que liberarlos con amor y respeto.