Rommel Martínez presento su obra una reflexión profunda sobre la crisis de la verdad en la sociedad contemporánea. El autor describe un escenario donde los hechos objetivos han perdido fuerza frente a las emociones, las creencias personales y las narrativas persuasivas difundidas por las redes sociales y los algoritmos digitales.
Según Martínez, esta fragmentación de la realidad ha creado “cámaras de eco” donde cada individuo consume únicamente aquello que confirma su visión del mundo, debilitando así el pensamiento crítico y la capacidad de distinguir entre verdad y manipulación.
Frente a esta realidad, Rommel Martínez propone la poesía como una herramienta de resistencia y reconstrucción humana. La poesía no solo interpreta el caos de la era digital, sino que también descodifica sus lenguajes y devuelve sensibilidad a una sociedad saturada de información emocional.
Mientras la posverdad fabrica realidades cómodas y superficiales, la poesía busca una verdad más profunda y auténtica, capaz de unir los fragmentos de la experiencia humana mediante la belleza, la imaginación y la reflexión ética.
El título Posverdad remite directamente a un concepto muy presente en la actualidad. ¿Qué significa para ti la “posverdad” dentro de tu poesía?
La posverdad es un sistema, más que un concepto es un sistema de pensamiento que se ajusta con filtros y lenguaje; va construyendo realidades a partir de unas emociones y sentimientos que creemos absolutas.
Creo en la poesía como arma o herramienta para sobrevivir la realidad actual y construir el futuro, y es en esas funciones del lenguaje que actúan como una búsqueda de la belleza que va más allá de la verdad realidad manifiesta donde se alcanzan nuevos mundos y formatos.
¿En qué momento decidió que este libro debía tener un formato y lenguaje influenciado por las redes sociales?
No lo decidí. Las cosas surgen, se crean por sí mismas y el trabajo del poeta es ser un filtro o filamento de la poesía que anda por ahí en la nube, por ejemplo. El poeta hace el trabajo de un traductor del futuro o de un historiador de la consciencia, sino no está en nada. Estos son los temas que me interesan, así como a otras u otros les interesan otras cosas, pero lo que me diferencia es que no trato de crear algo bello; la belleza ya está, ya existe. Yo solo trato de encontrarla a partir de múltiples exploraciones y es en esas exploraciones, con mucho rigor, donde nace la poesía de Posverdad y mis otros libros.
¿Qué desafíos implicó incorporar el lenguaje digital dentro de una tradición poética?
El lenguaje de las nuevas tecnologías y las redes de información, así como todos sus efectos, nos han estado golpeando desde hace mucho, pero ya es tiempo de que entendamos cómo y porqué estamos siendo golpeados. Mi forma de entender el mundo es a través de la poesía y los formatos más tradicionales no me estaban ayudando a entenderlo.
¿Cree que la poesía puede adaptarse a los cambios tecnológicos sin perder su esencia?
No solo lo creo, lo confirmo. Así como descubrimos el fuego y nos dejamos poseer y encontrar por el lenguaje, fuimos encontrando la belleza del cambio y describiendo su fuerza. El entorno y lo humano siempre parece ser el mismo aun cuando acuerpemos innumerables técnicas y lógicas como un megáfono de lo que somos, siempre estará esa misma esencia interactuando e intentando construir el futuro, un nuevo mundo. Ahí está la poesía. Ahí está el proceso de la escritura o la lectura del todo, esa es la verdadera poesía; la que se adapta y nos asegura lo humano.
Tu obra parece moverse entre lo social, lo tecnológico y lo humano. ¿Cómo logras equilibrar estos elementos?
Como decía: el poeta es un filtro, pero sobre todo el ser humano es un filtro de las realidades que le toca vivir, y habla sobre eso mientras pasa por su consciencia, así como por su cuerpo. Lo sufre o lo disfruta, lo vive. Lo mismo hago yo, habito este entorno como lo habitan los demás, pero tengo la fortuna de tener a la poesía y la escritura de mi lado para releer este mundo y dejar el registro de lo que a la sociedad y el individuo le afecta en ese momento histórico. Por otro lado, la tecnología y la sociedad no son antónimos de lo humano.
¿Qué aspectos de la realidad hondureña están más presentes en Posverdad?
La crudeza de los barrios y las disputas sociales, así como la realidad literaria hondureña, la preocupación por el futuro y el resguardo de los sueños, pero las esas cosas también están pasando a nivel digital y hay una especie de altercados y estallidos sociales que nos llegan desde las pantallas y el mas media, las redes sociales y un aparataje de códigos. Todo eso está conviviendo en Posverdad.
¿Considera que vivimos una crisis de lo humano en medio de la saturación de información?
Lo humano siempre ha estado en crisis, pero nunca es la misma. Ahora se nos presenta la oportunidad de estar de acuerdo para echar abajo lo que nos mantiene en crisis o de adaptarlo para nuestro beneficio y que no sea al revés, sin embargo, parece que es esta misma intensidad informática la que nos hace estar en bandos opuestos y ahora cada quién tiene su propio bando y protege su territorio con sus panzers de información desde las redes sociales. Eso, si no es una crisis de identidad, no sé qué sea.
¿La poesía puede ser una forma de resistencia en la era digital?
Lo es, y por supuesto que la poesía sirve para mantenernos al tanto del mundo, no solo de nuestros sentimientos más individuales. La poesía es una pregunta sin la impostura de los signos de interrogación. Podemos hacer las preguntas adecuadas como las búsquedas necesarias hasta encontrar lo que nos devuelva lo humano. Y no hay porqué mal entender lo digital como único ladrón de humanidad, porque esa carencia puede venir desde cualquier flanco; Theodor Adorno dijo que, no se podía escribir poesía después de Auschwitz, justamente cuando lo humano estaba en una de sus mayores crisis. Yo pienso que la poesía también nos puede ayudar a adaptar lo humano, es la mayor tecnología para hacerlo.
Posverdad donde me desenvuelvo más cómodamente en el impacto de las nuevas tecnologías y las redes de trata de información de la era actual.
¿Cómo ha evolucionado tu voz poética a lo largo de estos libros?
Posverdad es la consecución de mucha investigación, platicas, confrontaciones y búsquedas, eso me hace tener un panorama muy claro de lo que quiero decir como una flecha hacia el futuro.
La poesía es una herramienta para abordar el mundo y no hay nada que la poesía deje por fuera.
¿Hay influencias literarias o artísticas que hayan marcado este libro?
Muchas, hay poetas fundamentales en la región centroamericana y latinoamericana que son como globos sonda, poetas y sus libros que nos han ayudado a ver que otros tipos de poesía sí son posibles y pueden ejercer un poder significativo en nosotros y de hecho muchos de ellos son mencionados en este libro, Posverdad.