Han pasado quince años desde que Rojo, Verde y Ajo abrió sus puertas por primera vez. Razón más que suficiente para que esa noche se viviera en sus instalaciones una verdadera fiesta de sabor y solidaridad. Y es que la anfitriona, Mandy Bermúdez, aprovechó la ocasión para promover el programa Escuela 5 Estrellas de Fundación Agrolíbano, en busca de patrocinio para la educación de los niños.
Para esa noche se dispuso un buffet de bocas, guacamoles y ceviches, dispuestos en un tablón cubierto con hojas de plátano, en contraste con elegantes bases de cristal. Mandy recibió las felicitaciones de sus amigos por el éxito del restaurante, que debe su nombre a que originalmente contaba con un salón rojo, uno verde y mucho ajo en su menú.