Los buenos deseos y las muestras de amistad se dejaron sentir en las diversas despedidas ofrecidas a Elí Peláez,
embajador de Perú, quien terminó su gestión diplomática en el país después de dos años y medio. Una de ellas fue
realizada en su residencia, donde junto a su esposa e hija Pamela y María Pamela Pelaéz recibió a sus homólogos del
cuerpo diplomático y sus amigos hondureños.
Como coctel de bienvenida, los invitados fueron recibidos con pisco sour, la tradicional bebida de ese país sudame-
ricano. Luego de las palabras de agradecimiento del embajador, todos brindaron por el éxito en sus nuevas funcio-
nes en Kuwait, su siguiente destino diplomático.