Los mini-cakes son una popular tendencia en las bodas de hoy en día. Puedes ofrecer pequeños cuadrados con acabados de fondant en color marfil decorados con diseños de flores de azúcar en color fucsia. También puedes servirlos forrados en fondant en intensos tonos como ser el naranja con cinta de colores y motivos en dorados. Florecillas de azúcar en rosa o blanco pueden ponerle un toque de color a cualquier pastel.
Una propuesta menos convencional es crear un pastel de tres tortas en fondant blanco decorado con cintas de polka dots y coronado con bouquet de flores naturales. Los pasteles cuadrados de tres pisos, forrados en fondant azul claro con sutiles motivos florales en relieve, son ideales para una boda al aire libre o en la playa.
Si prefieres una propuesta clásica pero con un twist contemporáneo, opta por un pastel de tres pisos con un inmaculado acabado fondant en beige, decorado con cintas doradas y discretos acentos de flores de pastillaje.