En la ceremonia de toma de posesión, la primera dama de Honduras, Lisette Asfura, apostó por una imagen de elegancia discreta y atemporal, alineada con el simbolismo del momento histórico que protagonizó su esposo, Nasry Asfura, quien fue juramentado como presidente de Honduras.
Su elección fue un Allegra peplum belted midi dress de la firma de moda femenina Pegasi, enfocada en prendas elegantes, cómodas y chic y que se especializa en conjuntos de tejido de punto.
La primera dama contrastó su look con el del presidente Asfura, quien lució un traje azul oscuro con un pañuelo de bolsillo con estampado de mini polka dots.
El outfit fue un acierto: chaqueta tejida en punto con un twist de brillo, en la que resaltaban botones aperlados y dos mini listones con perlas y cristales, slim belt y falda amplia, que transmitió sobriedad, pulcritud y serenidad, valores que tradicionalmente acompañan este tipo de actos.
El blanco, protagonista absoluto del look, evocó mensaje de paz, renovación y esperanza. El estilismo se completó con un cabello recogido en un moño bajo, una elección clásica que aportó sofisticación, permitiendo que el conjunto mantuviera un aire elegante.
El maquillaje, a cargo de la make up artist, María del Carmen Bustillo, acentuó la frescura del rostro y reafirmó la estética discreta y serena. “Un diseño de imagen enfocado en la sobriedad y la elegancia atemporal. Con una piel con acabado satinado, resaltando la mirada de forma natural para proyectar una imagen de liderazgo, confianza y serenidad”, explica Bustillo.
Pendientes de perlas, zapatos nude con broches de cristales y una pulsera de cuentas doradas completaron el look de la primera dama.
En este esperado evento, Lisette Asfura demostró que la elegancia reside en el equilibrio y la serenidad, consolidando una imagen que acompaña con respeto y distinción el inicio de un nuevo período presidencial.