Cómo no reconocerlo. Sus diseños hablan por sí solos y su cabello rubio oxigenado ha trascendido generaciones. Nació y se crió en el barrio de Arcueil, en las afueras de París. Entró a trabajar en Pierre Cardin con tan sólo 18 años y, desde entonces, su trayectoria ha sido imparable.
Vivió por un tiempo en Filipinas, pero como todo buen diseñador, su destino estaba en la ciudad de la luz. Regresó a París en 1976, presentando su primera colección. "La verdad es que mi primer desfile no era muy bueno, pero me sirvió para dar el salto", mencionaba Gaultier. Y es que por algún lado se empieza. Un tiempo después abrió su casa de high couture y esto le consiguió que fuera seleccionado para el importante cargo de Director Creativo en Hermès.
Los perfumes de Gaultier son altamente reconocidos. Classique, su primera fragancia, se convirtió en un clásico, por venir en una botellita que imita el cuerpo de una mujer; un homenaje del francés a Elsa Schiapparelli, quien diseñó en los años 50 un perfume cuyo frasco imitaba el cuerpo de la sensual actriz Mae West. Le Male, su segunda entrega perfumera, data de 1995 y sigue siendo la más vendida en la unión europea.
Irreverente, único y fuera de serie, Jean Paul Gaultier sigue haciendo historia en la industria de la moda.