¿Alguna vez sentiste que el gimnasio se volvió demasiado complicado? Entre máquinas que parecen naves espaciales y apps que te miden hasta el parpadeo, a veces perdemos de vista lo más importante: nuestro propio cuerpo.
De ahí, que las tendencias que están arrasando en el mundo fitness no requieres pesas de 50 kilos ni suscripciones inalcanzables. Se trata del mat training, una fusión híbrida que combina el control del core del pilates, la fluidez del yoga y la intensidad de los ejercicios de calistenia y movilidad funcional.
La premisa es simple: eres tú contra la gravedad. Al eliminar las máquinas, obligas a tu sistema neuromuscular a trabajar al 100 por ciento para estabilizarte, ganar fuerza real y mejorar la postura.
Sus beneficios son múltiples. Como explica Fabiana Stefan, de Core Club en Tegucigalpa, “el mat training está enfocado en fuerza y conciencia corporal, más allá del impacto o la prisa, adaptándose a distintas etapas de la vida de la mujer, y a todas las edades”.
“En Core Club, este entrenamiento se expresa a través de distintas clases, cada una con un enfoque específico, pero todas conectadas por el mismo principio: movimiento inteligente y controlado”, añade Stefan.
Entre las principales disciplinas que incluye esta tendencia están las siguientes:
Power Barre: combina movimientos inspirados en el ballet con fuerza, resistencia y trabajo profundo de core y piernas. Es de bajo impacto, pero altamente retador.
En una sesión de 45-50 minutos trabajas grupos musculares que las máquinas de gimnasio suelen ignorar (músculos estabilizadores pequeños). El resultado es un cuerpo tonificado, elongado y funcional, sin el desgaste articular de correr o levantar pesas pesadas.
Una razón más para practicarlo: Se dice que el Power Barre es el "entrenamiento secreto" de muchos atletas de élite para mejorar su equilibrio y prevenir lesiones en las rodillas.
Sculpt & Burn: una clase enfocada en fuerza y resistencia muscular usando pesas para tonificar y elevar la intensidad de forma segura.
Es una metodología de entrenamiento híbrida. Como su nombre lo indica, combina dos objetivos que antes se trabajaban por separado:
Sculpt (Esculpir): Tonificación muscular localizada mediante ejercicios de resistencia. Burn (Quemar): Gasto calórico elevado a través de ráfagas de cardio o movimientos de alta repetición.
A diferencia de levantar pesas pesadas en el gimnasio (donde descansas mucho entre series), en el Sculpt & Burn el movimiento es constante. Es una mezcla de Pilates dinámico, entrenamiento funcional y cardio ligero.
Power Pilates: Pilates en mat, usando el peso corporal, centrado en control, estabilidad, respiración y fortalecimiento profundo del core
Esta disciplina toma los principios fundamentales de Joseph Pilates (control, precisión, centro, fluidez, respiración y concentración) y los acelera.
A diferencia del tradicional, que se enfoca mucho en la rehabilitación y la flexibilidad estática, el Power Pilates introduce dinamismo, transiciones rápidas y una carga de resistencia mayor. Es un entrenamiento de cuerpo completo que no te deja ni un segundo para mirar el reloj.
El secreto de su funcionamiento está en cómo combina la biomecánica con la intensidad.
Power Flow: yoga dinámico que integra fuerza, movilidad y conexión mente-cuerpo a través del movimiento continuo.
También conocido como Power Vinyasa, es una práctica dinámica que sincroniza la respiración profunda con movimientos fluidos y vigorosos. A diferencia del yoga restaurativo o hatha (que es más estático), el Power Flow es un entrenamiento cardiovascular y de fuerza disfrazado de yoga.
La clave está en el flow: no hay pausas largas entre posturas. Te mueves al ritmo de tu inhalación y exhalación, creando una danza de alta intensidad.
¿Por qué y para quiénes?
¿Cuáles son los beneficios de este tipo de entrenamiento? Fabiana lo resume sin dudar: “estas clases trabajan fuerza, estabilidad, resistencia y movilidad, sin necesidad de impacto excesivo y evitando lesiones. El mat training permite fortalecer músculos profundos; mejorar postura y equilibrio; aumentar resistencia y control; reducir riesgo de lesiones; conectar con el cuerpo y el bienestar mental; es un tipo de entrenamiento que se adapta al cuerpo, no al revés”.
A diferencia del fitness de los 2000 que buscaba volumen, la estética actual (influenciada por disciplinas como el Power Barre y el Power Pilates) busca músculos alargados, funcionales y una postura elegante.
Por su técnica y resultados, estos entrenamientos se recomiendan para todo el mundo, desde atletas de alto rendimiento hasta principiantes, incluso para personas que padecen dolores de espalda o que están en proceso de rehabilitación de escoliosis o del ahora popular tech neck.
Como explica Valeria, el power training se recomienda especialmente a mujeres de todos los niveles y en distintas etapas, “principiantes que buscan una base sólida; mujeres activas que desean complementar otros entrenamientos; quienes buscan un enfoque más consciente y sostenible y mujeres que priorizan su bienestar integral”.