Sebastián Pastor Ferrari: ayudando un grano a la vez   

Por Luis Ángel Murillo

En estos momentos de crisis por coronavirus cada vez más personas se unen a la búsqueda de alternativas para ayudar a los más necesitados. Entre ellos está Sebastián Pastor Ferrari, lider de la organización sin findes de lucro Yo Soy Frijol

27/Mayo 2020

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El estudiante de la Universidad George Washington, alarmado por la emergencia nacional por el nuevo coronavirus, convocó a personas de Tegucigalpa y San Pedro Sula para colaborar en este proyecto alentador: “Hoy somos alrededor de 200 jóvenes en el proyecto; nos hemos convertido en algo enorme en comparación con los ocho originales”. La marca se comienza a desarrollar como respuesta al impacto económico del COVID-19 y consistió en establecer una campaña de mercadeo penetrante con la misión de conectar todos los puntos necesarios para darle una mejor calidad de vida a los más necesitados.

Desde el día en el que publicaron el proyecto piloto en las redes sociales, la organización comenzó a tener gran seguimiento, incluso sin haber presentado a Operación Frijol formalmente antes. Esto se debió a la creación de los “voceros” de la fundación, quienes tenían la tarea de compartir la idea a sus amigos y familiares: “Los jóvenes somos expertos distribuyendo información. Es por eso que desarrollamos la idea de los embajadores, porque confiábamos que, si teníamos una imagen limpia, atractiva visualmente, y con información clara, nuestro proyecto iba a regarse por toda Honduras de manera orgánica. Hasta el día de hoy no hemos gastado un tan solo lempira en publicidad”.

¿Cómo nace esta iniciativa, en qué momento justo y quiénes deciden formar Operación Frijol?

Esta iniciativa nace hace un par de años cuando junto a un grupo de amigos, vimos la oportunidad de unirnos una vez al año para donar visitar hogares de huérfanos, asilos de ancianos, hospitales, etc. En realidad, vimos esa hora del año como una oportunidad para crecer nuestra amistad ya que no todos vivimos en Honduras, al mismo tiempo lo vimos como producir memorias de cosas positivas ya que disfrutamos acercarnos más a nuestros compatriotas y devolverle a nuestro país. Alarmados por la emergencia nacional del COVID-19, decidimos hacer algo mas grande, y esta vez involucrar a jóvenes de todas partes de Tegucigalpa y San Pedro Sula. Hoy somos alrededor de 200 jóvenes en el proyecto; nos hemos convertido en algo enorme en comparación con los ocho originales.

¿Existe alguna directiva, quiénes la conforman?

Diseñamos una directiva en la que todos compartimos información, ideas, planes, etc. Tenemos a Diana Mourra, nuestro ‘cerebro’ logístico y quien hace llegar todas las bolsas a las casas de los mas necesitados. Tenemos a Daniel Vijil, nuestro motivador y líder de todo el proyecto. Yo personalmente me encargo de la estrategia y mercadeo. Bajo esos tres pilares contamos con: Alejandro Matamoros, Aldo Piaggio, Antonella Wing, Carlos Facussé, Diego Lorenzana, Edison Martinez, Gaspar Vallecillo, Hugo Caballero, Isabelle Villeda, y Percy Laínez. Cada uno aporta todos los días y son nuestro soporte para seguir este crecimiento exponencial.

¿Habías estado antes involucrado en otras fundaciones?

Había trabajado en proyectos con organizaciones como La Fundación de Niños con Cáncer junto al Club Olimpia Deportivo. De igual manera, tengo suerte de contar con amigos que se suman a muchas causas sociales y que me permiten compartir momentos inolvidables junto a ellos. Mi abuelo Rafael fue fundador de Fundación Teletón en Honduras, y es solo otra de las maneras en las que he aprendido a dedicar tiempo a los menos necesitados. En resumen, desde muy pequeño conté con una familia y amigos que me permiten ver la filantropía como un deber y un gusto de la vida.

¿Cómo sortearon inicialmente las limitaciones por el distanciamiento social?

Todas las canastas de Operación Frijol son manejadas por personas con capacidades de bioseguridad (guantes, mascarilla, etc). Para nosotros fue muy importante establecer esta obligación desde un principio porque entendimos que en lugar de ayudar podíamos poner en riesgo la vida de muchas personas. El orden, la bioseguridad, y la transparencia han sido siempre prioridad de nuestro equipo logístico.

Cuándo fueron las primeras entregas ¿Qué sentiste en ese momento?

Las primeras entregas fueron antes de comenzar la campaña, cuándo en privado se recaudaron alrededor de 90 canastas. La primera semana logramos entregar 750 canastas adicionales, representando alrededor 3,000 beneficiados. Más que los números, los testimonios de sonrisas y lágrimas fueron lo que mas me impactó. Ver los videos solo me recuerda que algo tan trivial para mi y para todos nuestros donantes es algo que muchas de estas personas van a recordar por el resto de sus vidas. Como lo dije antes, probablemente a lo largo de mi vida cometa errores y me equivoque en muchas cosas, pero invertir mi tiempo en estas personas no será una de esas cosas.

¿Cómo han logrado hacerla funcionar considerando que varios de los fundadores están fuera del país?

Nos dicen la generación de la tecnología por una razón! Sin nuestra experiencia dominando toda red social y medio de comunicación digital, Operación Frijol hubiese sido completamente imposible. Ojo al dato, de los doscientos miembros, solo uno ha salido de su casa y fue para hacer tomas para un video con su drone. Además de eso, todos en Operación Frijol y nuestros colaboradores hemos movido las piezas necesarias a través de Whatsapp y correo electrónico. Las lecciones son: todo es posible con el orden correcto. Y en segundo lugar, nos tenemos que dar cuenta que cuándo tengamos la capacidad de salir de nuestras casas podemos lograr proyectos aún mas ambiciosos.

¿A medida se han desarrollado estas entregas, qué te ha conmovido más?

Lo mas emotivo ha sido ver a tantos jóvenes sumarse a esta causa, igualmente ver a muchos jóvenes pedirnos ayuda para comenzar sus propias iniciativas. Hemos visto gente de toda Honduras, Centro América, y hasta países Sudamericanos que se han inspirado por nuestra estrategia y que nos han pedido ayuda o sugerencias para hacer lo mismo en sus comunidades. Esto solo me hace sentir orgulloso de la juventud hondureña y me demuestra que, en lugar de tenerle miedo al futuro, debería esperarlo con ansias porque sabemos que tenemos el valor necesario para enfrentar cualquier obstáculo que se nos presente.

¿Cómo invitarías a más y más personas a unirse a esta causa?

Nos pueden seguir en cualquier red social a través de @operacionfrijol, o me pueden escribir a mi Twitter personal @sebasrpf y darme sus sugerencias sobre el proyecto al igual que cualquier aporta que puedan hacer. Como equipo creemos en la transparencia y en ser accesibles a cualquier persona que se acerque a nosotros, pues solo nos va a ayudar a crecer como organización. También pueden ayudarnos donando mediante nuestra plataforma de donaciones, abrassos.org donde pueden utilizar tarjetas de crédito internacionales y nacionales.


¿Cómo sientes personalmente que has enfrentado esta crisis?

Creo que esta crisis me ha ayudado a evaluar mi vida con mas humildad. Para mi es muy fácil quedarme en casa y fuera de peligro, pero entiendo que la situación es mucho mas difícil para muchos hondureños. Hay bastantes personas que no tienen opción ya que viven del día a día… Es la valentía de ellos la que me ayuda a tratar de ser mejor persona y a no quejarme tanto porque la vida me ha dado muchas oportunidades de ayudar a los demás. Mas que todo, siento que este es un llamado para el mundo entero a ser menos materialistas y a pensar mas en las cosas que de verdad importan, a tratar de hacer algo cuando podamos, a tratar de mejorar como personas para dejarles lo mejor a nuestros hijos.



¿Qué te ha ayudado a sobrellevar la cuarentena?

Leer mucho. Nunca es mala idea aprender mas sobre cualquier tema que te interese. Te puede gustar el fútbol, la economía, filosofía, arte, o cualquier otra cosa, pero creer que ya sabés suficiente solo sirve en tu contra. Siento que si todos nos damos cuenta que somos mas ignorantes de lo que pensamos, y que a veces no nos la sabemos todas viviríamos en un mundo mucho mejor. Curiosamente ese es el tipo de persona que se termina consolidando en Operación Frijol, y creo que dice mucho de nuestra naturaleza y cultura que todos tengamos una personalidad que busca superarse activamente.



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