En deportistas y personas que entrenan por la mañana, la forma en que se resuelve esa primera comida puede marcar la diferencia en la energía disponible, la intensidad del entrenamiento y la respuesta del organismo al esfuerzo. Para poco apetito o entrenamientos muy temprano. Para los que no toleran bien los sólidos al despertar, el formato líquido puede ser un gran aliado. Una smoothie bien planificado puede cubrir los mismos objetivos de un plato sólido.