alimentos seleccionados para liberar el estrés tendremos como conse-cuencia un deterioro en la salud lo cual forma parte de un círculo vicioso donde el peso ga-nado se convierte en otro desencadenante de estrés", expli-ca la doctora Mayra García, experta en nutrición clínica. Con secuentemente, lo anterior se convierte en un nuevo hábito muy difícil de erradicar, "es por ello que el tratamiento de re-ducción de peso no debe ser solo manejado con dieta y ejerci-cio, sino también con ayuda de profesionales de la psiquiatría o psicólogos para tratar el problema de base que es el mal ma-nejo del estrés, ansiedad y depresión. Este es un tema a tratar el el 80% de pacientes con sobrepeso y obesidad", recomienda la experta.Aunque en un intento por manejar el estrés la ma-yoría realiza esfuerzos que van desde practicar ejercicios y ser más selectivo con la comida hasta tomar más agua o realizar algunas técnicas de medita-ción, "lo cierto es que muchas veces el proble-ma es que estos esfuerzos no son sostenidos y son fugaces o momentáneos, de ahí la impor-tancia de seguir un programa integral", dice García quien nos explica en qué consisten y además comparte algunos consejos encami-nados a cambiar la conducta alimentaria an-te situaciones de ansiedad.
¿En qué consisten?
Programas de cambios de conducta alimentaria
En estos programas, guiados por psicólogos y/o psi-quiatras, primero se trata de identificar los genera-dores de impulsos por comer desmedidamente, estos pueden variar desde detonantes de estrés, tristeza, aburrimiento, sumado a malos hábitos de consumir ciertos alimentos calóricos a determinada hora o por ciertas circunstancias (por ejemplo el café y pan dulce a las 3 de la tarde).
El segundo paso es realizar un proyecto de manejo de las emociones con múltiples tareas encaminadas a hacer conciencia de la situación para poder reaccionar de manera más adecuada ante el estresor. Entre estas tareas se encuentran: llevar un registro diario de consumo de alimentos, mantener una adecuada hidratación, técnicas de manejo del estrés, ansiedad y la ira, entre otras acciones.
Alimentos prohibidos. Está comprobado que el consumo de más de dos tazas de café -que provoca nerviosismo e insomnio y consecuentemente ganas de comer-, porciones grandes de pasta refinada, soda dietética, alcohol y ketchup está relacionado con altos niveles de ansiedad. Mantenlos a raya.