La alimentación previa al entreno es clave para potenciar el rendimiento, pero no responde a fórmulas universales. Más que reglas estrictas, estas recomendaciones funcionan como guías flexibles que pueden adaptarse al horario, la intensidad y las necesidades de cada persona. Porque cada cuerpo reacciona distinto, ajustar y escuchar sus señales es parte fundamental del proceso para lograr una preparación realmente efectiva.